Potencia contratada: cuánto puedes ahorrar bajándola

Equipo Oneris · 24 de julio de 2026

Descubre cuánto puedes ahorrar ajustando la potencia contratada de tu factura de luz, cómo calcular la óptima y qué riesgos tiene quedarte corto.

Si miras tu factura de la luz, verás que pagas todos los meses una cantidad fija aunque no enciendas ni una bombilla: es el término de la potencia contratada. Y aquí está la buena noticia: muchísimos hogares y negocios tienen contratados más kilovatios de los que realmente usan, así que están pagando de más mes tras mes. Ajustar la potencia contratada es de los pocos ahorros que consigues una sola vez y disfrutas para siempre, sin cambiar de hábitos ni renunciar a nada. Vamos a ver cuánto se puede rascar y cómo hacerlo bien.

Qué es el término de potencia y cuánto pesa en tu factura

La potencia contratada es el “grifo” máximo de electricidad que puedes usar a la vez. Se mide en kilovatios (kW) y determina cuántos aparatos puedes tener funcionando simultáneamente. No tiene nada que ver con cuánta luz consumes al mes, sino con el pico máximo que puedes demandar en un instante.

Lo importante es que la pagas la uses o no. Es una cuota fija: si contratas 5,5 kW, pagas por esos 5,5 kW los 365 días del año, estés de vacaciones o trabajando desde casa. En una factura doméstica media, el término de potencia suele suponer entre el 25 % y el 40 % del total, y en negocios con poco consumo pero mucha potencia contratada puede ser aún más. Por eso, cuando alguien tiene potencia de sobra, el margen de ahorro es enorme.

Si quieres entender bien cada línea de tu recibo antes de tocar nada, te recomendamos leer primero cómo leer la factura de la luz paso a paso.

Cómo saber si tienes potencia de sobra

Antes de bajar nada, hay que asegurarse de que no vas justo. Tienes tres formas de comprobarlo:

  • El maxímetro o la app de tu distribuidora: los contadores digitales (los que ya tenemos casi todos) registran la potencia máxima que has demandado en cada periodo. Puedes consultarla en la web de tu distribuidora con tu certificado o DNI. Ese dato es oro: te dice el pico real que has necesitado.
  • El histórico de la app de distribuidora (Datadis): en Datadis puedes descargar tus curvas de potencia máxima demandada por meses. Si contratas 5,5 kW pero tu pico real nunca ha pasado de 3,8 kW, tienes casi 2 kW de regalo a la comercializadora.
  • Que nunca te salte el ICP: si no recuerdas la última vez que se te fue la luz por enchufar aparatos, es una pista clarísima de que vas holgado.

La regla práctica: mira tu pico máximo real de los últimos 12 meses, súmale un pequeño colchón de seguridad y esa es tu candidata a potencia óptima.

Los dos periodos de potencia en la tarifa 2.0TD

Desde la reforma de 2021, la tarifa doméstica 2.0TD (para suministros de hasta 15 kW) tiene dos periodos de potencia:

  • P1 (punta): de lunes a viernes laborables, de 8:00 a 24:00. Es la potencia “cara”, la que más pesa.
  • P2 (valle): el resto de horas, más las noches, fines de semana y festivos nacionales. Es la potencia “barata”.

Lo interesante es que puedes contratar una potencia distinta en cada periodo, siempre que la de P2 (valle) sea igual o mayor que la de P1 (punta). Esto abre una puerta muy útil: si tu casa tira mucho por la noche (coche eléctrico, acumuladores, lavadora programada de madrugada) pero de día vas más suave, puedes bajar P1 y mantener P2 más alta. Así pagas menos por el periodo caro sin quedarte corto cuando más consumes.

Si te suena raro todo esto de los peajes y periodos, o dudas si tu tarifa encaja con tu perfil, compara la tarifa 2.0TD frente a la 3.0TD para ver cuál te conviene.

Cómo calcular tu potencia óptima

El método sencillo y honesto:

  1. Consulta tu potencia máxima demandada en P1 y en P2 de los últimos 12 meses (Datadis o app de tu distribuidora).
  2. Añade un margen de seguridad de un 10-15 % por si algún día coinciden varios aparatos.
  3. Redondea al escalón contratable más cercano por arriba (la potencia se contrata en tramos, no en cualquier valor).

Un ejemplo real: una familia con pico máximo de 4,1 kW en punta que tiene contratados 5,75 kW. Con el margen, su óptima está en torno a 4,6 kW. Podría bajar tranquilamente a 4,6 kW y quitarse más de 1 kW de encima.

Regla de bolsillo por electrodomésticos que enciendes a la vez: una vitrocerámica tira 2-2,5 kW, un horno 2 kW, la lavadora 2 kW, el microondas 1 kW. Lo raro es tener todo a máxima potencia al mismo tiempo, así que casi nadie necesita los picos que cree.

Cuánto puedes ahorrar: cifras orientativas

Cada kW de potencia contratada cuesta al año la suma del peaje regulado (fijado por el Gobierno) más el margen de comercialización de tu compañía. En 2.0TD, redondeando, ronda los 30-45 € por kW y año entre ambos periodos. Es decir: cada kilovatio que quites es dinero que te ahorras cada año, para siempre.

Aquí tienes un ejemplo de ahorro al ajustar la potencia:

Potencia actual (P1) Potencia ajustada (P1) kW reducidos Ahorro anual estimado
5,75 kW 4,60 kW 1,15 kW 40 - 55 €
6,90 kW 5,00 kW 1,90 kW 65 - 90 €
4,60 kW 3,45 kW 1,15 kW 40 - 55 €
9,20 kW 6,00 kW 3,20 kW 110 - 150 €

Son cifras orientativas y varían según comercializadora y comunidad autónoma, pero dan idea de la magnitud: no es calderilla. En un negocio pequeño con la potencia mal dimensionada, el ahorro anual puede irse tranquilamente por encima de los 200 €.

Riesgos de quedarte corto: los saltos del limitador

El único “peligro” de bajar la potencia es pasarse y quedarte corto. Cuando enciendes a la vez más aparatos de los que aguanta tu potencia contratada, el limitador (ICP) que llevan los contadores digitales corta el suministro para protegerte. No se rompe nada ni hay riesgo eléctrico: simplemente se va la luz y tienes que rearmar el interruptor en el cuadro.

Si esto te pasa una vez cada muchos meses en una situación excepcional, no es problema. Si te pasa cada dos por tres, es que te has quedado justo y merece la pena subir un escalón. Por eso insistimos en el margen de seguridad del cálculo: mejor ahorrar un poco menos que estar rearmando el cuadro cada semana. El equilibrio bueno es aquel en el que casi nunca salta pero tampoco pagas por kilovatios fantasma.

Cómo se tramita la bajada de potencia

El trámite es gratuito y sencillo, y lo gestiona tu comercializadora:

  1. Pides el cambio a tu compañía (teléfono, web o área de cliente) indicando la nueva potencia en P1 y P2.
  2. La comercializadora lo traslada a la distribuidora, que actualiza tu contrato.
  3. El cambio se refleja en la siguiente factura, sin visita de técnico en la mayoría de los casos (el contador digital se reprograma en remoto).

Ten en cuenta que solo puedes bajar la potencia una vez cada 12 meses sin penalización, así que conviene hacer bien el cálculo antes de solicitarlo. Si subes, en cambio, puedes hacerlo cuando quieras (aunque con posibles derechos de enganche).

Si no te apetece bucear en Datadis ni echar cuentas, en Oneris lo hacemos por ti: analizamos tu factura y tu histórico y te decimos la potencia exacta que necesitas. Échale un ojo a nuestros servicios de asesoría o, si prefieres aprender a hacerlo tú mismo y controlar tu factura de arriba a abajo, tienes nuestro curso de ahorro energético. Y si solo quieres que revisemos tu caso, déjanos tus datos en el formulario y te decimos cuánto puedes ahorrar.

Ajustar la potencia contratada es de esas decisiones pequeñas que rinden durante años. Diez minutos de cálculo hoy pueden valer cientos de euros a lo largo del tiempo. Merece la pena.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto se ahorra al bajar la potencia contratada?+

Depende de los kW que quites y de tu comercializadora, pero cada kW de menos ronda entre 30 y 45 € al año sumando peaje regulado y margen libre. Bajar 1,5 kW en punta suele suponer entre 45 y 70 € anuales de ahorro directo, sin tocar tu consumo.

¿Qué pasa si me quedo corto de potencia?+

Cuando la demanda instantánea supera la potencia contratada, el limitador (ICP) corta el suministro y tienes que rearmarlo en el cuadro. No es peligroso ni rompe nada, pero es molesto. Si te salta a menudo, es señal de que te has pasado bajando y conviene subir un escalón.

¿Cuántas veces puedo cambiar la potencia contratada?+

Puedes solicitar un cambio de potencia una vez cada 12 meses sin coste de penalización. Si necesitas cambiarla otra vez antes de ese año, la distribuidora puede aplicar derechos de acceso y enganche. Por eso conviene acertar a la primera con un buen cálculo.

¿Salta el ICP o limitador en cuanto bajo la potencia?+

No salta por bajar de contrato: salta solo cuando enciendes a la vez más aparatos de los que aguanta la potencia que tienes contratada. Con un ajuste bien calculado y algo de hábito (no poner horno y vitro y lavadora a tope simultáneamente) no debería saltar casi nunca.

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